top of page
Buscar

La rutina de un coliving en Belo Horizonte: un día en la unidad Mangabeiras

  • Foto del escritor: Horizonte Coliving
    Horizonte Coliving
  • 10 sept 2025
  • 3 min de lectura

Actualizado: hace 5 días

La vida en un coliving tiene su propio ritmo. En Horizonte Coliving, ese ritmo suena con una campana, huele a café recién hecho y se siente en el calor humano de quienes comparten mucho más que una dirección. No se trata solo de vivir en un lugar. Se trata de habitar un espacio que late, respira y cambia cada día, pero que, al mismo tiempo, conserva rituales que hacen que todos se sientan en casa.



Mañana: el despertar con aroma de Minas Gerais


Alrededor de las 9:00 o 10:00 a. m., el día en Horizonte Coliving comienza con un momento especial. Uno de los residentes asume la misión sagrada de preparar café recién molido. Este ritual comenzó con un antiguo residente de la casa Mangabeiras: Cristiano, también conocido como Cris, El Barista. Él ya era socio de nuestro coliving mucho antes de vivir aquí, suministrando cafés especiales cosechados en Minas Gerais, siempre con un tueste fresco y una calidad impecable. Hoy, si quieres encontrarlo, solo tienes que ir a nuestra unidad en Santa Tereza. Allí él dirige Quintal do Barista, una cafetería que se encuentra en nuestro patio trasero.


Volviendo a Mangabeiras, la tradición creada por el propio Cris continúa: tocamos la campana de la sala de estar para avisar que el café está listo. Solo hay que escuchar el sonido metálico resonando por la casa para saberlo, ¡pero es mejor darse prisa! Un buen café es el café recién hecho... y, si te descuidas, se acaba antes de que te des cuenta.


El punto de encuentro es el comedor, donde se encuentra nuestro rincón del café: molinillo, hervidor, filtros y todo el equipo para preparar la bebida perfecta. Es allí donde el día realmente comienza, entre sorbos calientes y risas. Después de este momento, cada uno sigue su propio camino: algunos abren su computadora portátil para el trabajo remoto, otros toman su mochila y salen a explorar Belo Horizonte, mientras que algunos salen al trabajo presencial en la ciudad, llevando consigo la energía acogedora del coliving.


Grupo de amigos riendo alrededor de una mesa en un comedor luminoso con paredes de piedra y ventanas arqueadas.


Tarde: foco y productividad


La tarde en Horizonte es, en su mayor parte, un momento para concentrarse. El suave sonido de los teclados llena la sala de estar, que se transforma naturalmente en un espacio de coworking. A veces, alguien prepara un almuerzo rápido e invita a otro residente a compartirlo, pero nada es demasiado planificado. Es esa convivencia natural, donde la interacción surge de manera espontánea, sin encuentros forzados.


Y sí, de vez en cuando, en medio del ajetreo, la campana vuelve a sonar. Es la hora del segundo café del día. Puede ser una pausa rápida o, según el ambiente, una charla que se alarga durante una hora entera. En esos momentos, parece que todos los plazos del mundo pueden esperar un poquito más.



Atardecer y noche: la calidez de las luces tenues


Cuando el sol se pone, Horizonte cambia de rostro. La sala se ilumina con sus 23 luces de blanco cálido, que se sienten como un amarillo acogedor. Esa iluminación, sumada al mobiliario confortable, crea el escenario perfecto para lo que venga. Aquí, lo que venga no tiene guion. A veces, las conversaciones entre los residentes terminan rápido, cada uno siguiendo su propio plan. Otras veces, la noche se prolonga alrededor de un vinilo en el tocadiscos, un juego de mesa, una película en el proyector, un trago en la barra del bar o una invitación para explorar los botecos de la ciudad, esos bares tradicionales que hacen parte de la identidad de Belo Horizonte.


No hay presión por estar siempre juntos, pero siempre hay apertura para compartir. Esa libertad, combinada con la sensación de pertenencia, es lo que hace que la experiencia de vivir aquí sea tan única. true sense of belonging, is what makes the experience of living here so unique.



Más que una dirección: una forma de vivir


Vivir en Horizonte Coliving no se trata solo de tener una habitación amueblada y áreas compartidas. Es formar parte de una comunidad que valora los buenos momentos, incluso si duran solo lo que tarda en tomarse un café. Aquí, la vida cotidiana se construye con pequeños rituales: el sonido de la campana, el aroma del café, la calidez de la luz tenue por la noche. Cosas simples, pero que, al final, son las que más se quedan en la memoria.



Descubre más de la rutina de nuestro coliving en Belo Horizonte


¿Quieres sentir un poco de este ambiente? En nuestro Instagram encontrarás videos que muestran cómo es vivir aquí, incluyendo un especial sobre la rutina en Horizonte Coliving. Mira el video en Instagram y aprovecha para seguirnos allí. Es en esa plataforma donde compartimos un vistazo más cercano de la vida compartida que hace que nuestra casa sea tan especial.



 
 
 

Comentarios


bottom of page